diumenge, 2 de setembre de 2018

LOVE FISH DEANES, UN BUEN FISH&CHIPS EN BELFAST

Establecimiento: Deanes Love Fish
BT1 6PF Belfast
28-40 Howard Street
Tfn 028 9033 1134
Precio orientativo:  £20

Love Fish
3,0 - Local, atención y buen fish&chips






Cocina británica, platos tradiconales y actuales con pescados y mariscos. Ubicado dentro del espacio gastronómico del chef Michael Deane. Muy buena atención, precios acordes con la zona, bebidas disparadas. Un 3 estrellas Pepa Pink.

LOCAL
Acceso:
Accesible
Aparcamiento:
Calle, de pago
Espacio:
Grande (100p)
Distribución:
Amplia
Iluminación:
Bona
Mobiliario:
Sillas
Trona bebè
Limpieza lavabo:
Buena
Secador de manos:
Papel
Cambiador:
Extras:
Crema de manos
PERSONAL
CARTA
Vestuario:
Uniforme
Amabilidad:
Eficacia:
Presentación:
Corta, cartulina

Vinos y cava:
De la Tierra
De otras tierres
Otros:
Cócteles
IDIOMAS
Inglés





Belfast es una ciudad que está cambiando. Desde que finalizó el proceso de paz en Irlanda del Norte el turismo ha cobrado importancia. Una de las atracciones importantes, si no la más, es el Museo del Titanic, erigido en los diques donde se construyeron los gemelos Britannic y Titanic. El Jardín Botánico, con la estatua de Kelvin (sí, ese del cero absoluto y los -273,15 grados Celsius), el Museu Ulster, la Queen's University, el Castillo de Belfast, el Parlamento... son ubicaciones que un turista no puede perderse.
Por supuesto los murales también son de visita obligada, los del barrio Shankill (unionista), Falls Road (republicanos), y puntos donde recordar a los muertos en ambos lados con placas con nombres, banderas, flores y alambradas. Aún quedan alambradas en la parte superior de vallas, quedan patios enrejados, están puertas de una zona a otra de la ciudad a lo largo del muro...

Nuestra venganza será la risa de nuestros hijos
En la zona central está el ajuntamiento (City Hall) que se puede visitar gratis, el Ulter Hall, el Grand Opera House, el Victoria Square y la zona de pubs y restaurantes.
Además de pubs típicos para turistas (Kelly's Cellar, Duke of York, Maddens Bar...) la oferta de restaurantes es amplia, la ciudad cuenta incluso con dos restaurantes con estrella Michelín. Uno de ellos, el Eipic, que junto con el Meat Locker y el Love Fish, forman un local gastronómico con espacios diferenciados. Nosotros fuimos al Love Fish por eso de probar un fish&chips diferente.

Al entrar se ve la puerta de cristal del Eipic a la izquerda, una gran sala delante y otro salón más pequeño a la derecha con mesas más íntimas, y allí es donde nos dirigieron tras preguntar por nuestra reserva.
La decoración blanca, con algún toque azul, muy luminoso, te da una sensación de mar, de playa, de verano. Pienso que para una ciudad un tanto gris (climatológicamente hablando) es una decoración muy adecuada que alegra al comensal nada más entrar. En el salón central había mesas más grandes, muchas personas de estilo ejecutivo comiendo, normal al ser un día de diario. La sala más pequeña estaba ocupada por un matrimonio mayor, una familia y un grupo de amigos. No acomodamos y pedimos una botella de Pinot Grigio delle Venezie, D.O. Veneto. Un vino blanco muy ácido y que necesitaba airearse un buen rato para mejorar en sensaciones.
Para Santi un fritto misto, acompañado de patatas fritas, chili y allioli. Un variado de rape, bacalao, eglefino y gambas, todo rebozado en diferentes formas y frito. Le gustó bastante.
Para mi uno de los platos del día, haddock goujons & fries, al que añadí un bol de ensalada para compartir con Santi. Muy bueno. Así da gusto comer fish&chips.

El total fue de 46 libras, de las que casi 20 eran del vino con lo que la comida no está a un precio tan disparado.
Como las croquetas, la tortilla de patata o la ensaladilla rusa, hay muchos fish&chips y si no comes uno de calidad acabas pensado que es un plato sobrevalorado y que no merece la pena meterte esa fritanga al cuerpo. Aquí tenemos un clásico de Belfast recomendado para turistas, el John Long's.
Un local del que sales con el olor de manteca caliente incrustado en la pituitaria, con los pies pegajosos tras la aventura de ir al baño (un único baño para trabajadores y clientes) atravesando la cocina y después de haber pagado unas 20 libras, con un par de vasos de Coca-Cola de grifo (o de una botella de 2 litros) y un plato con más rebozado que pescado.
En mi próxima visita a tierras anglosajonas creo que ya voy a pasar del fish&chips y me voy a dedicar en cuerpo y alma (osea, en panza y goce) a los huevos benedict.

2 comentaris:

  1. Poqueta aportació la d'aquesta cuina al nostres refinats paladars (almenys és el que sento jo quan surto a altres paisos en els quals la gastronomia brilla per la seva absència...).

    Salut!!

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    Respostes
    1. Sí, per això ens va fer por anar al Michelin. No crec que haver gastat 150 pounds hagi tingut la satisfacció que pot oferir la cuina d'aquí pel mateix, i fins i tot menys, diners.

      Salut!

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