diumenge, 31 de desembre de 2017

UNION STREET CAFÉ, UN ITALIANO by GORDON RAMSAY

Establecimiento: Union Street Café
SE1 0BS London, Southwark
47-51 Grat Suffolk Street
Tfn 20 7592 7977
Precio orientativo: £50

Union Street Café
4,0 - Platos deliciosos, precio elevado en bebidas. 

Cocina italiana actual, local del mediático chef Gordon Ramsay muy acogedor. Atención esmerada, precio correcto, aunque suman la propina. Lavabos mejorables. Un 4 estrellas Pepa Pink.

LOCAL
Acceso:
Accesible
Aparcamiento:
Público cercano
Espacio:
Grande (150 p)
Distribución:
Amplia
Iluminación:
Ténue
Mobiliario:
Sillas
Bancos
Limpieza lavabo:
Correcta
Secador de manos:
Papel
Cambiador:
No
Extras:
Crema de manos
PERSONAL
CARTA
Vestuario:
Uniforme
Amabilidad:
Eficacia:
Presentación:
Corta
Vinos y cava:
Internacional
Otros:
Celebraciones
IDIOMAS
Inglés
Italiano




El año 2017 ha estado plagado de acontecimientos, tanto a nivel personal, laboral, social, político... Muchos de nosotros los hemos vivido intensamente y aún nos quedan días de duro trabajo en el nuevo 2018 para superar muros que ríete del muro de hielo de Invernalia. Cada uno lo vive con una intensidad diferente y llega un momento que hay que desconectar, descansar y volver con fuerzas renovadas. Nuestra vía de escape es Londres. Tenemos unos amigos que nos ofrecen su casa incondicionalmente y allí que nos vamos, a esa ciudad que ofrece todas las distracciones imaginables para que tu mente haga una desconexión y descanse.

Buscando un restaurante italiano caímos en el Union Street Café, uno de los 14 establecimientos creados por el mediático chef Gordon Ramsay donde se une la cocina italiana con la modernidad que le aporta el chef. Una decoración retro-industrial y tenue iluminación hacen el local muy acogedor, sin manteles of course, eso aquí solo se usa en los locales clásicos, una música ambiental, quizá un pelín alta a priori, pero que no molesta en absoluto debido a la sonoridad del amplio local junto con una atención cercana y atenta, pero sin molestar en absoluto, hacen sentirte cómoda desde que entras. En la planta baja, a dos alturas, están las mesas repartidas en ambas, con la cocina vista en la parte más elevada del establecimiento. Hay una planta sótano con otro comedor, el Olive Grove, a modo de jardín con un pérgola formada por olivos, una zona realmente bonita y que en verano debe ser una maravilla.
Como es habitual en Londres, los baños son la asignatura pendiente del local. Todo nuevo, muy bonito, con cerámicas y grifería rústicas que te llevan al Mediterráneo, el suelo de madera, con ese punto de desconchados para crear ambiente rústico, creo que no es lo más ideal para mantener la higiene en el suelo, la madera absorbe cualquier  fluido y conserva el color y olor... Y las tapas de los inodoros... ¿por qué esa manía de ponerlas más pequeñas que la cerámica que han de cubrir? En fin, es algo que he visto en la mayoría de los establecimientos londinenses y no acabo de entender el por qué.
La carta del restaurante ocupa un folio, platos escogidos con productos de calidad y pasta elaborada por ellos mismos. Los precios son los habituales de Londres, nada estridentes, en cambio las bebidas se disparan hasta dejarte boquiabierta, nada inusual tampoco en esta ciudad. No me extraña que vengan en verano a Salou y se pongan ciegos de alcohol... También hay un menú "económico" al que llaman "pre teatro" que ofrecen en un horario determinado para compaginar con una función. Consta de dos platos por 25 libras, o tres por 30, con un cóctel. Nosotros escogimos este de dos platos, pero luego le pones las bebidas, un postre y la propina que añaden (un 12,5% de la cuenta) y se duplica el total.
Mención especial a la carta de vinos, internacional aunque con predomino de vinos italianos y franceses. Respecto los más cercanos, Rioja (¿cómo no?) y solo un DO Priorat.
Al llegar nos recogieron los abrigos, nos guiaron a nuestra mesa y pedimos dos bebidas: un Negroni y un Spritz. Buenísimos, pero a 9,5 libras cada uno y la fama del local en elaboración de cócteles, no esperaba menos.
Dentro de la oferta del "menú pre-teatro" yo pedí el plato de burrata della Puglia, con hojas de nabo y pan frito que llevaba una crema muy suave, como de pesto, en conjunto una delicia.
Santi una ensalada templada de achicoria alla romana, aliñada con aceite de oliva, ajo, pan tostado (en la foto se ve muy negro pero no lo estaba) y anchoas que le encantó. La achicoria es parecida a la escarola y muy utilizada en la cocina británica, aunque proviene de Roma.
Con los segundos platos nos trajeron el cóctel que incluía el menú, que no recuerdo el nombre, con un punto que recordaba al Cointreau y la naranja. Para Santi, la chuleta de cerdo, sin el hueso, a los tres granos, con pecorino y col. Eso de los tres granos parecía ser tres tipos de arroz diferente... la próxima vez preguntaremos. El plato estaba delicioso.
Y para mi un plato de rigatoni de castaña, con gorgonzola y cacahuetes. Un pasta diferente al llevar la castaña incorporada, buenísima.
Para postres compartimos un
panettone tradicional con helado de Marsala, con sus pasas y el punto del vino en el helado nos dejó más que satisfechos.
La cuenta, con una copa de vino que también pedimos y agua (tap water, que te traen la mesa sin preguntar), con la propina del 12,5% añadida y la libra que aportas al
Great Ormond Street Hospital (GOSH donation en la cuenta) se va a las 91,56 libras.
Aún así salimos con buena sensación, sin descartar otra visita en el futuro o probar otro de los locales del mediático chef, porque el tema baños de este local no me acaba de convencer...


Feliç 2018!!! i endavant!!!

diumenge, 24 de desembre de 2017

PULLMANTUR, CENA DE GALA by PACO RONCERO

Fiordos noruegos, verano 2017
Barco: MONARCH
Chef: Paco Roncero

5,0 - Atenció, menú, productos. Inolvidable.





Este verano disfrutamos de un crucero por los fiordos de Noruega con la compañía naviera Pullmantur en el barco Monarch. Es un buque que se flotó en 1991, en 2013 fue remodelado y tiene una capacidad de unos 2700 pasajeros más la tripulación. Gestionar cocina, provisiones y horarios para tanta gente no es fácil así que felicito al equipo de restauración porque en los 8 días que estuvimos allí no tuvimos ninguna queja.
Y como hoy es Nochebuena, noche de familia y encuentros ante una mesa de gala, he decidido publicar la Cena de Gala con la que disfrutamos la primera noche en el crucero rumbo a Noruega desde Rostock, Alemania.
En un enorme salón con capacidad para unas 750 personas, con unas mesas bien dispuestas, aunque un poco justas en tamaño, te asignan un sitio y dos camareros  para todo el crucero. Para la Noche de Gala casi todo el pasaje se viste de acuerdo a la ocasión y allí estábamos nosotros, todos guapísimos. El menú creado por el chef Paco Roncero, como el resto de la carta y menús servidos en el Monarch comenzó con unos entrantes, croquetas melosas de jamón iberico, que me llegaron calientes y todo, hojaldre crujiente de calabacín y tomate, hechos a la plancha, muy rico, y una tosta de piperrada con boquerón, muy correcta.

El menú está diseñado en 4 actos y un final con pettits fours.
Primer acto timbal de verduras y emulsión de tomate, un plato servido en dos veces, a temperatura ambiente, suave y saludable.

Segundo acto, merluza con crema de vainas, pequeño y sabroso, a mi gusto de cocción, la crema estaba para mojar pan, que por cierto, te ofrecen de diferentes tipos.
Tercer acto, solomillo de buey con setas y cebollitas estofadas, también lo vi un poco justito de tamaño, pero estaba muy tierno y potente de sabor.
Cuarto acto, un variado de postres, cremoso de chocolate con bizcocho de cacao y crema de cafè. Aunque no soy muy de chocolate puedo decir que no quedó nada en el plato. Y para acabar, unos pettit fours, como dice la carta, para dejar un buen sabor de boca.

Sorprendre la rapidez con la que sirven los platos y la temperatura a la que estan, teniendo en cuenta que en el comedor caben unas 750 personas. Las bebidas básicas también están incluídas durante el crucero, pero siempre puedes pedir  algún vino que te guste más de la carta, como nosotros, que pedimos un Juan Gil D.O. Jumilla para esta cena.
Yo encontré un par de raciones un pelín justas, pero mi hermano no, 😁 Al final tenía razón porque después de la cena fuimos a probar los cócteles y con una cena más copiosa no hubieramos podido.
La carta del Monarch está pensada con platos para todos los gustos,  muy mediterranea y saludable y en raciones perfectas para poder degustar varios platos, en la que cada día había sugerencias del chef. Si disfrutas con la buena cocina, los cruceros Pullmantur son una buena opción.

diumenge, 17 de desembre de 2017

SCHWEDENWACHE, EN WISMAR, CIUDAD PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

Establecimiento: Restaurant und Café Schwedenwache
23966 Wismar
Am Markt, 9
Tfn +49 384 1227 3370
Precio orientativo: 30€

Restaurant und café Schwedenwache
3,0 - Platos correctos, camareros peculiares.

Cocina alemana en una soleada terraza. Servicio de sala con el traje típico regional. Precios correctos en la comida, disparado en la bebida. Muy buena atención. Un 3 estrellas Pepa Pink.

LOCAL
Acceso:
Accesible
Aparcamiento:
Fácil
Espacio:
Grande (80p)
Terraza
Distribución:
Amplia
Iluminación:
Bona
Mobiliario:
Sillas
Trona bebè
Limpieza lavabo:
Buena
Secador de manos:
Papel
Cambiador:
No
Extras:
No
PERSONAL
CARTA
Vestuario:
Uniforme
Amabilidad:
Eficacia:
Presentación:
Clásica

Vinos y cava:
De la Tierra
De otras tierres
Otros:
IDIOMAS
Alemán
English




Wismar es una localidad de unos 50 mil habitantes, con un centro histórico declarado Patrimonio de la Humanidad desde el 2002. Comenzamos la visita en la cervecería tradicional que queda en la ciudad, la Brauhaus am Lohberg situada junto a la casa sobre el canal.
Seguimos hacia la Plaza del Mercado donde destaca un edificio de estilo gótico báltico de 1.380, el Alter Schwede.
La plaza está llena de restaurantes y sin referencias amigas nos quedaba el Foursquare y el Google para consultar opiniones y decidirnos. Al final nos decidimos por el Schwedenwache y nos acomodamos en la terraza. Los camareros, predominando camareras, vestían un traje típico muy bonito. Imagino que es un reclamo para los turistas y aunque con nosotros no funcionó, no deja de tener su encanto el atavío.
Miramos la carta y nos alivió que al menos estuviera en inglés porque nosotros de alemán no sabemos más allá de pedir una cerveza y la cuenta.
Los precios era correctos, muy similares a los de aquí, exceptuando las bebidas. ¿Cómo puede costar una copa de vino cerca de 5 euros?, mejor pedir una botella entera 😃Elegimos un riesling de la bodega
Heinrich Vollmer que me gustó muchísimo y que no tengo ni idea del nombre (Ellerstadt Pfalz???) D.O. por más que miro la etiqueta.
Al final pedimos un platos más bien internacionales elaborados con productos autóctonos,
lenguado del Báltico, con una ensalada aliñada y un aporte crujiente con una picada de bacon y patata (en brunoise).
Entrecot a la plancha cubierto con pimienta variada, demasiada para mi gusto, con unos champiñones en salsa y una torta de patata cortada en dados (en mirepoix).
De postre, cómo no, pedimos un
apfelstrudel para compartir. Hacía tanto que no comía un apfelstrudel que me supo a gloria. Calentito, con ese aroma a canela y manzana, con el helado cremoso al lado, mmmmm!

La cuenta, sumando el
spritz (5,90 € 😲) y la cerveza de aperitivo, más los cafés, resultó de unos 33 € por persona. Un precio correcto para estar en una zona turística.
Un r
estaurante con buenos platos y camareros peculiares en una pequeña ciudad que merece la pena visitar por su arquitectura, especialmente la  iglesia y el edificio antes mencionado de estilo gótico báltico, la zona del puerto y el casco antiguo de la ciudad.

diumenge, 10 de desembre de 2017

EL TALLER, AL SERRALLO HI HA MÉS QUE SUQUET I ARRÒS

Establiment: El Taller restaurant
43004 Tarragona
Carrer de Sant Pere, 14
Tfn 977 139 012
Preu orientatiu: 30 €
Menú diari: 16 € Suprimit després de guanyar Joc de Cartes (TV3)
Menú maridatge: 45 € (variable)
Tasts de vins: 15-18 € (variable)

El Taller restaurant
4,5 - Plats, atenció, preus. Fantàstic.




Cuina mediterrània, de mercat, un punt fusió amb la nikkei. Local acollidor i personal il·lusionat en un nou projecte al Serrallo. Preus ajustats i atenció fantàstica. Un 4,5 estrelles Pepa Pink.

LOCAL
Accés:
Esglaons
Aparcament:
Zona blava, aparcament proper
Espai:
Mittjà (40p)
Distribució:
Correcta
Il·luminació:
Bona
Mobiliari:
Cadires
Neteja serveis:
Bona
Assecador de mans:
Aire
Canviador:
No
Extres:
No
PERSONAL
CARTA
Vestuari:
Uniforme, informal
Amabilitat:
Eficàcia:
Presentació:
Tipus paleta

Vins i caves:
De la Terra
D'altres terres
Altres:
Sopars maridatges
Tasts de vins
IDIOMES
Català
Castellà




El que era abans Taller de cuina, ubicat a la plaça del Fòrum, un dia va tancar per descansar, reorganitzar idees, planificar nous reptes... Poc després d'un any, a l'abril del 2017, va obrir amb un nou projecte en un espai totalment diferent. Ara estan al Serrallo, on la cuina marinera domina l'oferta gastronòmica i on El Taller ofereix una alternativa diferent i molt apetible. Sí, també hi arròs a la carta, però fugint dels "encorsetaments" que el barri imposa.
El local és l'antic Cal Brut (si ets de Tarragona segur que el coneixies), un lloc fosc, amb cuina marinera, clàssica, on sorties amb la panxa massa plena. Ara tot és llum, sense olors per la sala, amb una decoració que et recorda que estàs a un barri mariner però sense aclaparar, amb prestatgeries plenes de vins, qui li donen un toc d'enoteca i actualitat i d'on surts amb la panxa plena i el paladar satisfet. Hi ha dues plantes, això no es pot canviar, com l'escala, que sembla una mica per escaladors i gent àgil, però que jo vaig poder pujar-la per anar al lavabo (que per cert, té assecador de mans d'aire que tan poquet m'agrada, però algun fallo hi havia d'haver...). La sala de dalt té un espai com per unes 20 persones, com la de baix, i els plats pugen en un petit ascensor per garantir que arribin a la temperatura correcta.

L'atenció de l'Òscar a la sala és fantàstica. T'orienta sense vendre, i a l'hora d'escollir vi tampoc intenta inflar el compte. El llistat de vins és per a tots el gustos, deu haver uns 50 a la carta, però jo diria que a les prestatgeries hi ha alguna opció més per aquells que sabeu de vins.
La carta ofereix plats freds (amanida, tàrtar, cebiche...), fregits (croquetes, braves...), un parell d'arrossos, uns quants de xup-xup i tradicionals, i l'opció brasa-planxa. Pocs plats de cada opció, escollits per a que tothom tingui del seu plau.


A més a més, hi ha un menú diari que canvia cada setmana amb plats molt apetibles. L'altra setmana hi havia una tàrtar de tomàquet amb seitons encevitxats, uns musclos amb mojopicón, olla barrejada amb careta, cigrons i carxofes, i un filet de porc a la graella. Tot impressionant, en qualitat i quantitat, amb un vi del celler Vega Aixalà, un pa boníssim i postres inclosos per 16 €.
Un divendres de cada mes, per ara, organitzen un
menú maridatge que ronda els 45 €. Vins seleccionats per cada plat on el Jorge fa una cuina més personal, més nikkei, i es recupera algun plat de l'antic Taller de cuina que els clients demanen.
I com va anar el nostre primer sopar a El Taller? Doncs molt be! Vam començar compartint mil fulles de patata brava i romesco, unes braves diferents que a mi m'agraden més intenses, però és que no acabo de fer-me a les braves mediterrànies.
Unes croquetes de rostit de pollastre que no em van deixar tastar dient que estaven molt bones i que no es compartien, així que jo vaig fer el mateix amb la croqueta de calamar i botifarra i la vaig gaudir jo soleta. La recomano per la seva cremositat i sabor. Un altre plat que recomano sense dubtes és el tàrtar de vedella i foie. Vam a estar a punt de demanar un altre més però vam ser forts per resistir a la temptació i tastar altres plats. Està clar que aquest plat es un "must" de El Taller. Tot això amb un Raret negre, D.O. Priorat sense fusta, sedós i que s'acaba de seguida.
Com plats principals vam demanar un parell de plats de la part de brasa: ventresca de tonyina a la graella amb mil fulles de patates i escalivada, feta al punt i sense sal (per petició de la meva mare), i per la meva filla pany de costella tipo RIBS feta a baixa temperatura i graella i amanida Waldorf (no WalFord 😂). Vaig tastar una miqueta. Molt bona la costella, l'amanida amb un sabor que en recordava al de mostassa... no sé, diferent a com l'esperava.


Després, per això del que es fa pels amics, vam demanar arròs al forn de gamba vermella, sí, per sopar arròs, però la Isabela volia arròs. I com volíem tastar els peus de porc desossats i acabats a la graella amb llagostins, doncs vam fer aquestes tres racions repartides entre els tres. Fantàstic l'arròs i els peus deliciosos amb la combinació mar-muntanya i un punt de soia a la salsa que li venia molt bé.

Menció especial al pa, a més a més del de vidre amb tomàquet, que està molt bé, el pa que serveixen el reben de Vilafranca i l'acaben de fornejar per servir-lo perfecte, i addictiu. Aquesta segona tanda de plats la vam acompanyar d'un D.O. Montsant, La Peluda 2015, de garnatxa peluda, que estava bé però que esperava diferent... feia una setmana havia descobert aquest raïm en un vi jove, Almodí, i m'havia agradat força. Serà qüestió d'anar tastant i aprenent.
Per postres vam fer una coca de Santa Teresa (torrija) amb gelat de llet merengada que estava de pecar, un brownie amb ganache de xocolata i gelat, disposats a banda per petició de la meva filla, i iogurt, sorbet de maracujà i escuma de crema de catalana que és ideal per a compartir per la mida i perfecte per acabar un sopar, per la frescor que aporta.


Un sopar rodó, amb xopet cortesia de la casa (no vam fer cafès per això de fumar) que va costar 34 € per cap. Un preu molt correcte en relació qualitat-quantitat.
Un lloc diferent en el Serrallo, on gaudir més enllà de la cuina marinera. També organitzen tasts de vins donant a conèixer vins de la zona, o naturals, o amb raïms recuperats... Van començar fa uns mesos però amb aquest "saber fer" seguiran fins que ells vulguin. #loschicosdelSerrallo han arribat per a triomfar.