diumenge, 13 d’octubre de 2019

CASA ENRIQUETA, LAS ENTRAÑAS DEL BARRIO

Miscelánea: BAR de TAPAS

Casa Enriqueta
28019 Madrid
Calle del General Ricardos, 19 
Tfn 910 86 42 81
Precio orientativo:  15 €
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3,5 - Tapas castizas




Muy cerca del Puente de Toledo tenemos un bar que abrió en el 1.958 y que prepara unos de los platos más castizos de Madrid: las ganillejas y los entresijos.
Se trata de un local sencillo con una gran terraza y con una carta que da protagonismo a los despojos de cordero y que incluye otros platos como tortilla de patata, croquetas, calamares, oreja y callos a la madrileña. También hay bocatas y hamburguesas y para acabar, postres com el flan, helados y varias tartas, una de ellas la de violeta, el caramelo madrileño.
Nosotros fuimos a comer ganillejas y entresijos. Al llegar pedimos la bebida, una jarra de agua del grifo y pan. Vino todo con una tapita de queso con anchoa.
Un par de ganillejas, intestino delgado de cordero, frito y crujiente. Y un par de entresijos, que son el mesenterio, un tejido con pliegues que envuelve a los intestinos. Las bolitas que se ven son mollejas y  se llaman botones. A veces también se venden los botones por separado.
Otra forma de comer las tripas es en zarajo. Se enrollan en dos palitos de sarmiento y después se frien. El sabor es bastante más fuerte que el de los entresijos. Antes de freir se cortan por la mitad.
Mi madre prefirió unas costillas de cordero pero nosotros completamos la comida con un plato de callos a la madrileña, riquísimos.

De postre pedí la tarta de violetas, un postre diferente con esos caramelos tan castizos.

La cuenta
En esta ocasión fueron unos 15 € por persona pero al ser un bar de tapas es bastante variable.

Casa Enriqueta es un clásico con platos castizos que ya no están presentes en todos los bares. Esta freiduría, o la Freiduría de Gallinejas de Embajadores, es uno de los locales que debes probar si estás en Madrid.

diumenge, 6 d’octubre de 2019

AJOFINO, SUAVE Y NACARADO, APETITOSO

Ajofino
28370 Chinchón
Plaza Mayor, 32
Tfn 910 57 97 87
Precio orientativo: 30 €
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4,0 - Buena cocina y atención en un espacio único.
Cocina manchega, tradición traída a nuestros días. Local actual, con encanto, balcones a la plaza de Chinchón. Muy buena atención, precios correctos. Es un 4 estrellas Pepa Pink.

LOCAL
Acceso:
Escalones
Aparcamiento:
-
Espacio:
Mediano (40 p)
Terraza
Balcones
Distribución:
Amplia
Iluminación:
Buena
Mobiliario:
Sillas
Trona bebè
Limpieza lavabos:
Buena
Secador de manos:
Papel
Cambiador:
Extras:
No
PERSONAL
CARTA
Vestuario:
Uniforme
Amabilidad:
Eficacia:
Presentación:
Tipo paleta
Corta
Vinos y cavas:
Españoles
Otros:
Eventos culturales
IDIOMAS
Castellano
Inglés


Un poquito de Chinchón

Chinchón: anís, plaza y mesón. Una pequeña villa muy cerquita de Madrid, con importantes puntos turísticos com el Castillo de los Condes (s. XV), el Monasterio de los Agustinos (s. XVII) que actualmente es Parador de Turismo, la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción (s. XVI-XVII), con un lienzo de Francisco de Goya (La Asunción de la Virgen) presidiendo el altar mayor, La Torre del Reloj (s. XIV), el Convento de las Madrid Clarisas (s. XVII) donde se puede comprar sus famosas rosquillas y, como no, la Plaza Mayor de Chinchón.
Una plaza de la Edad Media con casas de soportales y balcones que servía de abrevadero originalmente dando paso a representaciones de corral de comedias, juegos, juicios y ejecuciones, actos políticos y religiosos, paradas militares e incluso plató de cine.
Por supuesto, las corridas y encierros forman parte de las fiestas del pueblo y el día que fuimos estaba montada toda una gradería que nos impidió disfrutar de la plaza tal y como es.

La mayoría de las casas y sus balcones están ocupadas con negocios orientados al turismo, ya sean tiendas de recuerdos, comidas (tetas de novicia, pelotas de fraile, ajo fino de Chinchón, un ajo nacarado, pequeño y prieto), bebidas (famoso anís el de Chinchón) o restaurantes. A uno de ellos, el Ajofino, fuimos nosotros.

¿Cómo es el Ajofino?

En dos plantas, la primera no es accesible pero tienen una rampa para colocarla en caso necesario. Hay lavabo adaptado. La planta baja tiene una barra, pocas mesas y la cocina. Un espacio pensado más para tapear y tomar el vermut, unos vinos o un anís, por supuesto.
En la planta superior está el comedor, lavabos y unos balcones que ofrecen una vista magnífica de la Plaza Mayor, aunque son pequeños y las mesas son para dos personas.
Aun hay otra planta más de forma que el aforo se amplía en caso de organizar eventos privados.
La decoración es actual, pero de acuerdo con el entorno, predominan las maderas claras, colores neutros que se rompen con el verdor de las plantas o los cuadros de momento. Digo del momento porque Ajofino participa activamente de la cultura, promoviendo exposiciones de pintores, organizando cenas con ópera o recitales de poesía y catas con productos y vinos de la zona.

La carta del Ajofino

La carta no es muy extensa y sus platos se basan en el producto de la zona, de temporada. Una cocina tradicional con el toque personal del xef que la actualiza y la hace más atractiva al cliente.
Quesos y embutidos, ensaladas, arroz, pescados y carnes. Para todos los gustos.

Qué comimos en el Ajofino

Nos trajeron unas aceitunas con el vino que pedimos, La Maldición, D.O. Vinos de Madrid, de Marc Isart, una apuesta de tempranillo y malvar en una producción de "mircovinos" que tiene buen resultado en la mesa. Como dice el viticultor en su etiqueta: "tinto para beber".

Entrantes
Empezamos con un asadillo de pimientos y ahumados para compartir. Una vuelta del clásico asadillo manchego que estaba muy bueno. También para el centro de la mesa una ensalada de tomate de temporada con queso de cabra, "pistou" de albahaca, nueces y pistachos. Ya que la carta no tiene símbolos de alergenos, está bien que los enumeren en la descripción del plato. ¡Qué bueno es un tomate cuando sabe a tomate! La abuela y alguien más quisieron un salmorejo con jamón y huevo para ellas solas, aunque nos dejaron probar un poquito.


Principales
Tres se animaron con un arroz de monte con espárragos y carne ibérica, cerdo claro. Muy buena mano para el arroz tiene el xef de Ajofino y el punto de romero, sin exceso para mi gusto, muy conseguido.
Yo sucumbí al cochinillo confitado a baja temperatura que si estaba bueno, la salsa no se quedaba atrás y las patatas eran imposibles de dejar en el plato. Disfruté con este plato.
La abuela (raro que no pidiera el bacalao) optó por el cordero relleno de setas y piñones, acompañado de cus-cus y unas verduras a la plancha. Estaba riquísimo y todos ayudamos a que se acabara el plato.

Postres
Pues sí, aunque teníamos la tripa llena, algunos postres compartimos. Panacota con arándanos, bastante conseguida, un poco ácida quizás... Tocino de leche, dulce y cremoso, muy rico. Y un brownie calentito fuera de carta, con su tierrita de galleta y nata de adorno.


Cuenta
Para 5 adultos y mi sobrinilla, que comió un poco de arroz de los papis, con las cervezas y  cafes, la cuenta salió a casi 35 € por persona. (La niña no cuenta aunque pagó su servicio de cubierto,  1,50 €, que incluye pan y agua) Para la ubicación y calidad de los productos en la mesa, considero un total correcto.

Resumen del Ajofino

  • Un local diferente dentro de la oferta de la Plaza Mayor de Chinchón.
  • Un espacio donde disfrutar de la gastronomía y la cultura.
  • Buena cocina, tradición actualizada.
  • Buena atención.
  • Carta de vinos con promoción de vinos de la zona.
Un apunte, para una cena romántica esos balcones deben ser todo un acierto.

diumenge, 29 de setembre de 2019

SALA DE DESPIECE, PRODUCTO, PRODUCTO, PRODUCTO

Sala de Despiece
28010 Madrid
Calle de Ponzano, 11
Tfn 91 752 61 02
Precio orientativo: > 40 €
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4,5 - Cuina, producto, atención.
Producto, cocina con mínima intrusión. Bocados individuales, otros para compartir. Atención fantástica, espacio con barra, aunque también sala previa reserva. Precios acordes a la zona y materias primas. Es un 4,5 estrellas Pepa Pink.

LOCAL
Acceso:
Accesible
Aparcamiento:
Zona azul
Espacio:
Mediano (40 p)
Barra
Sala, previa reserva
Distribución:
Correcta
Iluminación:
Muy buena
Mobiliario:
Taburetes
Sillas
Limpieza lavabos:
Buena
Secador de manos:
Papel
Cambiador:
No
Extras:
No
PERSONAL
CARTA
Vestuario:
Uniforme
Amabilidad:
Eficacia:
Presentación:
Plastificada
Tipo paleta
Vinos y cavas:
Internacional
Otros:
Vinos a copas
IDIOMAS
Castellano
Inglés



La Sala de Despiece está en la calle Ponzano, Chamberí, un barrio castizo con una amplia y selecta oferta en restauración.
Sala de Despiece se diferencia con una carta que se centra en el producto, con el mínimo trato en la cocina y cuando lo hace, la técnica también cobra su protagonismo o hace partícipe al comensal.
Muchos de los bocados los ha de "acabar" el propio comensal en la mesa y eso le da un cierto toque de diversión, sobre todo cuando alguno de tus amigos, o tu mismo, eres un manazas. 😁

El espacio recuerda a una lonja o una carnicería. Alicatado con azulejos blancos, una barra blanca de polietileno es el espacio para los clientes. Una parte de ella permite, pasando por debajo, sentar a 8 personas efrentadas. Además tienen taburete con resplado así que puedes dedicar tiempo a degustar varios platillos. El resto de las barras están cara a la pared y los taburetes son circulares, invitan a tomar un par de bocados, un vino o una cerveza y salir.
Si quieres una cena más cómoda puedes reservar la Mesa de Despiece con capacidad para 12 personas y que debe completarse (hay lista para ello), hacer un consumo mínimo de 35 €/persona en platos y un total de 600 € en la sala (aquí se suman las bebidas). No es una meta difícil de alcanzar, ya veréis el tiquet final, pero la disponibilidad para 4 personas no es tan inmediata como queríamos y optamos por la barra.
La cocina vista se mezcla con el mostrador y detras de él, está la Mesa de Despiece.
La decoración hace referencias a sus materias primas: pescado y carne. Botas de goma, cuchillos, delantales... mostrados en unas cajas de cristal en las paredes, me parecieron un detalle muy apropiado. También las cajas de porexpan cubren techo y parte de la pared para dar ese ambiente de lonja.
Los camareros llevan bata, delantal de corte y una corbata. Un autendo que evocan conceptos como pulcritud, producto, respeto, atención...

La carta de Sala de Despiece

La carta, a base de tapeo, pequeños bocados, platos con porciones individuales o cantidades para compartir, ya indica que lo ideal es ir a la barra de Sala de Despiece en pareja o grupos de 4 personas. Para grupos más numerosos mejor Mesa de Despiece.
Las elaboraciones són las míminas, excepto casos concretos como la trufa coreana o los postres, la mayoría de platos son crudos, plancha, tempuras y la técnica se presenta en las salsas, alguna cocción a baja temperatua, esferas...
Todo apetece, ves a los vecinos de barra y quieres su platos, lees la carta y no puedes decidir.
Lo ideal sería ir cada fin de semana a tomar el vermut y probar dos o tres tapas.
La carta de vinos, en botella o copas, incluye referencias de toda la península y algunos de más allá (champange, sake, Ródano...) 
Como me pilla un poco lejos, pedimos unos cuantos platos y ya planeamos la próxima visita en la mesa.


Bocados que dimos en la Sala de Despiece

Nos presentamos en la puerta pasadas la 8 de la tarde y ya se estaba llenando. Tuvimos suerte de ocupar los últimos 4 espacios libres de la barra de la entrada. Yo no pude pasar por debajo y me costó un poco encaramarme al taburete, pero al menos tenía respaldo. Está claro que si vas en silla de ruedas o tienes otras limitaciones debes reservar en la sala con mesa.
Nos dieron la carta con una bolsa de patatas fritas aderezadas con pimentón de La Vera, pedimos unas cervezas y elegimos platos.
Os pongo el nombre de los platos tal como viene en la carta: Producto, procedencia, elaboración, ingredientes complementarios.

Chuletón cenital, nacional, crudo, tomate, salsa tartufata y aceite de oliva. El primero lo hace el camarero, distribuye la salsa de tomate y trufa y el aceite de oliva sobre la carne y después la enrolla. Los nuestros quedaron muy bien también y nos supieron a gloria.
Rolex, ADD, baja temperatura, panceta, foie gras, trufa y gel de vino. Aquí no participamos de la preparación. Se dora la panceta, se envuelve la yema de huevo que hay sobre la el resto de ingredientes, se acaba de quemar con el soplete y se llega al orgasmo gastronómico. Después de este bocado nos quedamos temiendo por los siguientes.

Burrata, Italia, batida, tomates datterino, salsa verde, mollete y piñones. La salsa de albahaca se mezcla en el mortero y te la dejan sobre la mesa para que distribuyas el pan y el tomate al gusto. No olvidéis poner los piñones. Plato muy rico.

Tirabeques, Kenya, fritos, con salsa tomoyansi, sichimi togarashi. El sichimi también es conocido como chile de siete sabores, por ser una mezcla de 7 especias y sobre los tirabeques va perfecto. ¡Muy buenos!
Atún rojo, Murcia, a la plancha, con salsa teriyaki, yuzu, cebolla encurtida. Aquí explican que se pone la porción de atún sobre la salsa, se coloca la cebolla encima y se come. ¡¡Que bueno estaba!!
Mollejas de ternera, nacional, fritas, con salsa de mostaza y ostras, cebolleta y limón. La salsa le va perfecta. Ricas, ricas.
Anguila ahumada, Grecia, soplete, con foie, manzana y cebolla. Yo no soy de muy ahumados, los demás disfrutaron más que yo de este plato, doy fe porque les escuchaba decir "mmmmmm"

Trufa coreana, ADD, al soplete, yema marinada, encurtidos, r. coreano. Lleva lomo de vaca, su grasa, 3 sésamos, kimchi, la yema marinada, lechuga, soja germinada, shiitake... La acaban de fundir en la mesa y después mi hermano se encargó del reparto. Deliciosa.



Rossini plus, Segovia, foie gras, trufa. Unos huevos a los que no te puedes resistir. Aquí quizás eché de menos el pan.
Lomo bajo de vaca vieja, nacional, a la plancha, melaza de cereales. Una carne simplemente marcada con una salsa espectacular. Te ponen la grasita al lado, por si quieres hacer el exceso. Desde luego, hay que hacerlo. Conjunto de relamerse.

Postres

Flan de queso brie, SDD, baño María, con dulce de leche, frutas y quinoa. Te explican que hay que poner el flan en la bandeja, verter el dulce de leche por encima (hay opción con chocolate), las frutas y la quinoa. Untuoso, sabroso, delicioso.

Helado de yogurt, SDD, suave, mermelada de tomate, aceitunas caramelizadas y albahaca. Impresionante combinación y sorprendente como quedan las aceitunas caramelizadas. Fantástico.

Para beber

Además de las dos cervezas, tomamos un par de botellas de Pazo Barrantes, de albariño, D.O. Rías Baixas. Una garrafa con hielo hace las funciones de cubitera. El vino maridó bastante bien con todos los platos. También agua del grifo. Me encanta el agua del grifo de Madrid.


Cuenta

El total de los 4, unos 39 € cada uno, con lo que hubiéramos cumplido el requisito de la Mesa de Despiece. Con las bebidas nos fuimos a unos 52 por persona. Los dos últimos platos, rossini y lomo bajo, los pedimos después de acabar con la primera comanda. Como que nos daba pena acabar...


Resumen de la Sala de Despiece

  • Local moderno, con muy buena atención.
  • Tiene la desventaja de que no se puede reservar en barra.
  • Perfecto para tomar una cerveza, un vermut o un vino (toda la carta está disponible en copas) con un par de tapas.
  • Cenas y comidas en duo o cuarteto en la barra, grupos más numerosos deben reservar en mesa.

Difícil quedarme con un plato, o dos. ¿Cual repetiría? Prácticamente todos, seguro el rolex, chuletón cenital, atún, burrata, helado de yogurt... Pero aún nos quedan unos cuantos platos por probar.

Producto, producto, producto. Eso que está de moda y te deja saborear las materias primas.

Por cierto, no me preguntéis por las siglas ADD, no sé qué significan. 😅
SDD es Sala de Despiece.