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diumenge, 26 d’abril del 2015

CAN PLA, PARRILLA Y HORNO EN UN PUEBLO PRECIOSO

Establecimiento: Can Pla Restaurant
34000 Cotlliure
7 Rue Voltaíre
Tfn 04 68 82 10 00
Precio orientativo: 24€

Can Pla Restaurant

Cocina catalana con productos del mar de buena calidad. Un establecimiento bonito y con atención rápida y afable. Son un 4 estrellas Pepa Pink.

LOCAL





Acceso:
Fácil
Aparcamiento:
Fácil
Espacio:
Mediano
(aprox 40p)
Terraza
Distribución:
Buena
Iluminación:
Buena
Mobiliario:
Cómodo
Sillas
Limpieza servicios:
Buena
Secador manos:
Papel
Cambiador:
Extras:
No
PERSONAL


CARTA


Vestuario:
Uniforme
Amabilidad:
Eficacia:
Presentación:
En pizarra
Vinos:
Vinos-de-la-Tierra

IDIOMAS





Francés
Catalán



Cotlliure está muy cerquita de la frontera con Cataluña, a 27 km. Este pueblo con puerto y casas de colores atrajo a pintores como Mattise. También vino Antonio Machado, más que atraído por la luz, llegó empujado por una sombra, y aquí fue enterrado. Si te ves con fuerzas de hacer un paseo montaña arriba, puedes visitar el castillo del Reino de Mallorca, y si no te ves con fuerzas, siéntate en el Can Pla a cogerlas con un buen menú o eligiendo a la carta cualquiera de los pescados de la zona y otras especialidades catalanas (o no).
Nuestra primera opción para comer fue Le Saint Elme Brasserie, pero justo acababan de pintar y no se soportaba el olor. Mientras preparaban las mesas yo empecé a mirar al resto del grupo diciendo que "¡vámonos!". Menos mal que Susana secundó la propuesta y salimos de allí a respirar. Caminando encontramos y una crepería, luego una terraza muy bonita con un cartel: Can Pla, menú 18,50 € así que decidimos entrar. El interior es amplio y acogedor, decorado cálidamente en tonos ocres y el personal es amable y atento, sin empalagar. Para beber pedimos agua y vino blanco de la casa, quedamos encantados.
Sopa de pescado, que sirvieron con el queso aparte, unas torradas de pan y alioli y que olía y sabía de muerte.
Ensalada, con anchoa, boquerón en vinagre, una mezcla de variedades de lechuga, tomate, pimiento, huevo duro... sin complicaciones y con buen resultado.
Lubina al horno con patatas. Se comía sola. Muy rica, jugosa, incluso las patatas estaban jugosas. Que bueno es saber combinar el horno y la parrilla.
Para postres tomamos una crema catalana, un crumble de frutos rojos y tarta de manzana. Todos buenísimos!.


Pagamos unos 23 euros por cabeza y salimos contentos a pasear por este bonito pueblo. La atención del personal fantástica en todo momento y los tiempos de espera correctos. Un sitio al que volvería sin duda, tanto por visitar la ciudad como por probar más pescados de la carta de Can Pla.