diumenge, 1 d’abril del 2018

TABERNA LA CRUZADA, TRADICIÓN Y CALIDAD A BUEN PRECIO

Establecimiento: La Cruzada, taberna madrileña
28013 Madrid
Calle de la Amnistía, 8
Tfn 658 320 577
Precio orientativo: 35€

Taberna La Cruzada
3,5 - Tradición a precios correctos. Garbanzos sobresalientes.

Cocina de mercado, cocina madrileña en una taberna del año 1.827. Buena atención y precios ajustados. Lástima que hagan dos turnos de comida. Un 3,5 estrellas Pepa Pink.

LOCAL
Acceso:
Escalones
Aparcamiento:
Difícil, mejor Uber
Espacio:
Mediano (50p)
Distribución:
Amplia
Iluminación:
Bona
Mobiliario:
Sillas
Trona bebè
Limpieza lavabo:
Buena
Secador de manos:
Papel
Cambiador:
No
Extras:
No
PERSONAL
CARTA
Vestuario:
Uniforme
Amabilidad:
Eficacia:
Presentación:
Clásica

Vinos y cava:
Españoles
Otros:
Ruta del cocido madrileño
IDIOMAS
Castellano





Febrero y marzo suelen ser los en los que se celebra la ruta de cocido madrileño en la capital del reino y algunas poblaciones cercanas como Chinchón, Lozoya, Alpedrete, Guadarrama. En el 2018 se celebra la octava edición, puedes ver los restaurantes participantes haciendo clic aquí, así que aprovechamos el momento para visitar Madrid.
Escogimos La Cruzada, según su web la taberna más antigua de Madrid, por cuestiones logísticas y porque en las dos edicones anteriores había ganado el premio al mejor vuelco de carnes (7ª edición) y mejor cocido tradicional (6ª edición). El precio es ajustado, por 29 € se sirve un aperitivo, cocido en tres vuelcos, postre, café y chupito de licor. La cuestión es que hacen dos turnos de comida, te avisan al hacer la reserva por telefono, el primero comienza a las 13:30 hasta las 15:15, y el seguno de 15:30 a 17:15. Preferimos el primer turno pero no suelo comer tranquila cuando sé que he de dejar la mesa a una hora determinada.
Llegamos puntuales a la taberna con "un Uber", situada en el céntrico barrio del Madrid de los Austrias, metro Ópera. No es un local muy grande, con el comedor en forma de pasillo amplio que acaba en una sala semiprivada en la que nos esperaba una gran mesa cuadrada y vestida con mantel blanco.
Para beber pedimos una magnun de un Rioja que no les quedaba (Azpilicueta), así que cambiamos al Cuna de Reyes, que según la carta era un reserva aunque a la mesa llegó un crianza.

Nos trajeron un aperitivo de
crema de roquefort con palitos de zanahoria para abrir boca, unas cestas de pan y empezamos con el cocido.
Primer vuelco: la sopa. Riquísima. El caldo muy bueno y los fideos perfectos. Todos repetimos pero con precaución, porque hay que reservar sitio para lo que viene después.
Segundo vuelco: garbanzos y verduras. Col, patata, zanahoria y puerro. Los garbanzos estaban mantecosos y con muy buen sabor. Mejor todavía con la piparra, cebolleta y la tradicional salsa de tomate y comino.
Tercer vuelco: la carne. Nos trajeron dos fuentes pero puedes pedir tanto como quieras, igual que de los vuelcos anteriores. Chorizo, morcilla (un poco tibia para mi gusto), mucho hueso de jamón, poca gallina, ternera suficiente y tierna y unos cuantos trozos de tocino. No faltaron los huesos de caña que de hecho pedimos unos cuantos más porque mi cuñada y yo perdemos el norte con el tuétano. Nos comimos 6 cada una de nosotras.
Postre y chupito, incluídos en el precio del menú. Lástima, no tomamos postre porque eran casi las tres y como teníamos aviso que a las 15:15 había que dejar la mesa nos fuimos a por los chupitos directamente.
En general bien, buena atención y rápidos aunque el local estaba lleno, opción de repetir de cualquiera de los tres vuelcos, local amplio, cómodo, elegante. Pero eso de los dos turnos no me gusta. Otra cosa que no me gustó es que sobre la mesa ya encontramos dos botellas de agua. Ridículo pagar 7 € de agua en Madrid donde el agua del grifo es mejor incluso que muchas aguas embotelladas. La cuenta final, unos 36 € por persona, sin contar a mi sobrinita que se comió un buen plato de sopa y una albóndigas.
Un restaurante con solera, tradicional donde si vuelvo, vigilaré el tema de las bebidas. El cocido madrileño, tradicional, sin relleno ni pelota, muy bueno, con buena relación calidad-precio ya que el cocido con aperitivo, postre y chupito son 29 €; y lo mejor de todo, poderlo disfrutar con la familia.

diumenge, 25 de març del 2018

EL PEIX QUE ES MOSEGA LA CUA, COQUES, CERVESES I VINS

Miscel·lània: BAR de tapes
43001 Tarragona
Carrer del Governador Gonzàlez, 8 
Tfn 977 59 10 55
Preu orientatiu: 13 €
3,0 - Lloc per a grups.





El peix que es mossega la cua és una local de tapes i coques, amb una cuina senzilla i sense floritures, situat a prop del Mercat Central de Tarragona.
Tot fusta i bòtils de vi, amb un sostre baix a la zona del menjador, és un local un punt fosc i, quan està ple, també sorollós així que millor anar en grup i no notaràs tan el xivarri.
La carta té diferents llesques, braves, hamburgueses i algú  plat de xup-xup i planxa, tots a un preu assequible de forma que no és fàcil trobar taula els caps de setmana i la porta acostuma a estar plena de gent fumant amb les copes a la ma.
Vam anar a fer un sopar de grup d'onze persones. Com que era una celebració d'aniversari es va pagar una ronda de begudes i braves por part de la "cumpleañera". La resta va anar així:
Amb una atenció lenta (entenc que el local estava ple) van començar a prendre nota de la comanda. Majoria de coques de diferents noms (i diferents ingredients), una mini-hamburguesa eco (sense foto), uns peus de porc a la brasa molt correctes i bons, i unes braves que faltaven per una part de la taula i que vam esperar i esperar. Ens vam explicar que estaven al forn, que per això trigaven tanta estona. Quan vam arribar van ser una mica "sí però no": les patates estaven com cuites i calentetes del forn, amb pell i tot, molt toves i bones, però la salsa venia tan freda que se les carregava completament. Una maionesa picant en quantitat generosa que anàvem apartant per menjar les patates soles.

Referent a les coques, són a 10 € la unitat, i la majoria amb noms que no recordo i que no donen cap pista de què porten així que has d'anar preguntant a la cambrera que porta cadascuna. En un grup d'onze persones, imagina el temps que porta això... Quan van arribar, més petites del que esperàvem i el farcit bastant justet, sobre tot la de sobrassada, que es deia "coca de sobrassada" i esperes que en porti.




El compte va ser d'un 13 € per persona, opció econòmica per anar en grup a fer un soparet molt informal i amb gresca.

diumenge, 18 de març del 2018

LA TASQUERÍA de JAVI ESTÉVEZ, UNA VUELTA A LA CASQUERÍA

Establecimiento: La Tasquería de Javi Estévez
28009 Madrid
Calle Duque de Sesto, 48
Tfn 914 51 10 00
Precio orientativo: 35-40€

La Tasquería
4,5 - Casquería gurmet.

Cocina de autor con la casquería como protagonista. Local moderno, equipo joven, platillos muy ricos y precios ajustados a la zona. Muy buena atención. Imprescindible reservar. Un 4,5 estrellas Pepa Pink.
1 estrella Michelin, 1 sol Repsol.

LOCAL
Acceso:
Accesible al comedor
Aparcamiento:
Zona azul/verde
Espacio:
Mediano (40p)
Distribución:
Amplia
Zona de barra
Iluminación:
Bona
Mobiliario:
Sillas
Bancos
Perchas
Limpieza lavabo:
Buena
Secador de manos:
Papel
Cambiador:
No
Extras:
No
PERSONAL
CARTA
Vestuario:
Uniforme
Amabilidad:
Eficacia:
Presentación:
Cuadro con marco
Vinos y cava:
Españoles
Champagne, cava
Otros:
vermut, cerveza
IDIOMAS
Castellano





Madrid, barrio de Chamberí, uno de los que más presume de castizo en la ciudad y ¿que hay más castizo que la casquería? Pues poco... las rosquillas de San Isidro, las listas y las tontas. Bueno, pero volvamos a la casquería, ese producto olvidado y desechado porque ahora todos podemos comernos el solomillo y no vamos a comprar intestinos, patas, rabos y órganos internos.
Pues mira por donde un xef joven, Javi Estévez, ha decidido darle una vuelta a estos productos desechados y presentarlos en un plato de forma que la niña más pija del barrio de Salamanca se coma una cresta de gallo chupándose los dedos y haciendo instacuquis para compartir. Nos ha engañado a todos, a los amantes de la casquería y a los que no, y ha hecho que  nos comamos la casquería en platos gourmets.
La decoración tiende a lo industrial que ya no es tan novedosa en las grandes ciudades. Mesas de madera combinando con metal y ladrillo visto, como rebelde sin acabar, ya prolifera por los restaurantes de moda, aún así, es cómodo y te sientes a gusto. Los lavabos están en la planta sótano, así que, acceso solamente a zona comedor si tienes limitaciones de movilidad. La atención és fantástica. Ayuda, no agobia y soporta estoicamente las peticiones y preguntas de los comensales.
La carta, enmarcada en una plancha de metal, enuncia tres ingredientes principales del plato para mantener la sorpresa final en su llegada. Lo ideal es pedir un par de platos por persona, si bien atendiendo a su tamaño, algunos són más fáciles de compartir que otros. Fuera de carta acostumbra a estar la cabeza del cochinillo (confitada y frita) y alguna cosa más. Preguntad al camarero.
Y vamos con los platos. En principio íbamos a ir Santi y yo pero finalmente fuimos 4 personas y creo que es el número perfecto porque así puedes pobrar más platillos y en una futura visita ya puedes dedicarte a un plato entero para ti solo. Al llegar nos sentaron en la mesa redonda, en la que caben unos 6 comensales así que perfecto, comodísimos. El servicio de pan cuestan 3 € pero incluye todo el pan que quieras y además viene con un aceite virgen de un verde espectacular y un sabor increíble, de la variedad Sikitita (cruce de picual y arbequina) creada para cultivo superintensivo.
En la carta abundan los vinos de Madrid, algunos Ribera de Duero y también está el Scala Dei. De entre los Rioja elegimos el Pies Negros, alavés, que se llama así porque se prensa de manera tradicional: con los pies. Sin adjetivos enológicos, solo diré que nos bebimos dos botellas. Si tenéis ocasión, probadlo. Ah! Tambien pedimos agua del grifo, que la echaba de menos.


Nos trajeron unas aceitunas aliñadas y una tapa de lengua ligeramente ahumada con cebollino como aperitivo. Con el pan y aceite estaba de muerte. Empezamos con un paté frío de perdiz, manzana, oloroso. Llevaba higaditos de pollo y el oloroso estaba en la gelatina que lo cubría, fresca, acuosa, perfecta combinación servida con unas tostaditas de pan.
Seguimos con la ternera, hígado, ensalada, mostaza, con cacahuetes. Plato fresco más fácil de comer de lo que parece, pero te tiene que gustar el hígado de ternera.
Uno de los platos que más gustó:
tortilla, sesos, hígado de bacalao. Ningún ingrediente tapaba a otro. Equilibrio en los ingredientes y punto de tortilla "baba" nos hicieron disfrutar, bueno, Santi casi que dejó caer alguna lágrima. Como buena tortilla, llevaba patata.

El siguiente, pasando del cordero al cerdo: manitas, alcachofas, cigala. Definitivamente no es para 4, ni para tres. Un plato muy rico, con las manitas en carpaccio, calentito y alcachofas chip, pero como mucho es para dos.
Crestas, langostinos, salsa verde y cortezas de cerdo es uno de esos platos que pocas personas habrán comido en su vida y ahora tienen la oportunidad de hacerlo. Nosotros limpiamos la cazuela con pan. Las cortezas van perfectas con la textura gelatinosa de la cresta.


Fuera de carta estaban los sesos con mantequilla negra y alcaparras así que ellos tres se decidieron a comerlos y yo me quedé con medio plato de rabitos V.2, anguila, queso. Mientras que los escuchaba saborear y alabar los sesos de cordero yo me deleité con el rabito de lechón torradito, y con el rabo de cerdo hecho lentantamente durante toda una noche que con la salsa siracha y la anguila es un placer para la boca.

Para acabar dejamos el plato más contundente:
callos, pata, morro. Estaba muy bueno pero algún ingrediente ahumado (el chorizo, o el bacon...) no me dejó disfrutar al cien por cien. Es un tema mío con los ahumados intensos, porque por la mesa decían que estaban impresionantes. Lo pedimos con un nivel 3 de picante pero te traen siracha por si quieres potenciar el picante.
Había que rematar y echamos un ojo a la carta de postres. Acabamos con tres sobre la mesa:
milhoja, pistacho, yuzu, bien, con helado de chocolate blanco; limón, merengue, galleta, bastante bueno, pero para mi demasiado dulce; y piña, coco, ron, con Peta Zetas sobre  la espuma de coco, piña en carpaccio osmotizada y helado de ron. El mejor sin duda. La incorporación de los Peta Zetas a la cocina actual es sencillo y tiene un gran resultado. Al menos a mi me encanta 😋
El precio medio ronda unos 35 €, ya depende de lo tragón y bebedor que seas. Nuestra cuenta subió un poco más, a los 39 €.
La Tasquería está en la moda de platos pequeños (a precio no tan pequeño) para que pruebes de todo, mesas sin manteles, postres que no bajan de 6 € y vinos al doble de su precio en tienda (bueno, eso es lo habitual en la gran mayoría de restaurates)
Aún así sales contento, porque comes a gusto, comes delícias y ves elaboración y trabajo detrás de cada plato. Y equilibrio, las combinaciones nos resultaron acertadas, equilibradas y sabrosas.
Los que hemos comido casquería de pequeños nos alegramos con esta vuelta de la casquería a los restaurantes y los millenials y la generación Z tienen una oportunidad para probar aquello que compraban sus abuelas, pero digo compraban, no cocinaban, porque el xef Javi Estévez no lo cocina como lo hacían ellas, le da una vuelta para que puedan volver a la mesa y gustar a todo el mundo, y ese es su éxito.

diumenge, 11 de març del 2018

SUSHI TAKE AWAY, EL NOSTRE PREFERIT DE TARRAGONA

Establiment: Sushi Take Away, Olga Vinuesa
43003 Tarragona
Carrer Còs del Bou, 9
Tfn 977 24 17 69
Preu orientatiu: 25 €

Sushi Take Away
4,0 - Local petit, gran cuina



Cuina japonesa, sushi, amanides, sopes, cerveses i botiga amb diferents productes per emportar. Local petitó, molt bona atenció, preus correctes. Un 4 estrelles Pepa Pink.

LOCAL
Accés:
Fàcil
Ascensor
Aparcament:
Proper
Espai:
Petit (16 p) Terrassa
Distribució:
Correcta
Il·luminació:
Correcta
Mobiliari:
Cadires
Neteja serveis:
Bona
Assecador de mans:
Paper
Canviador:
No
Extres:
No
PERSONAL
CARTA
Vestuari:
Uniforme
Amabilitat:
Eficàcia:
Presentació:
Tablet
Vins i caves:
De la Terra
Altres:
Cerveses nipones
Sake
Botiga de productes
IDIOMES
Català
Castellà




Aquest petit local està a tocar de la Plaça de la Font, al carrer Cós del Bou. Tan petit que només hi caben una dotzena de persones així que el menjar per emportar és una activitat important i d'aquí el seu nom, Sushi Take Away.
Amb una decoració minimalista, un mostrador amb un assortiment de sushi i una petita barra amb tamborets alts ocupen el primer espai del local. Un passadís ample està ocupat per mitja dotzena de taules i al fons queden la cuina i els lavabos.
L'atenció és propera, amable i disposada a explicar qualsevol dubte o curiositat que trobis a la carta, una carta presentada en una tablet amb la que pots anar marcant els plats que venen de gust, que són molts!! i que varia una mica en funció de la temporada de l'any, amb novetats i noves creacions, mantenint matèries primeres de qualitat com per exemple la tonyina vermella de Balfegó.
Per a nosaltres és el millor lloc on poder menjar sushi a Tarragona per això aquesta és la segona ressenya que publico. L'anterior és del 2013 (la podeu llegir fent clic aquí) i crec que ja tocava tornar a explicar que es menja molt bé i per un preu raonable. 
Vam començar amb un assortiment de nigiris: salmó, tonyinasalmó amb formatge i llobarro. També un eby fry, un llagostí arrebossat i amb maionesa de ponzu que van incorporar a la carta des de que va arrasar a la ruta de la tapa del 2013.

De makis vam demanar el invertit de tonyina i el maki de pollastre. Per acabar, una de les novetats, el maki de foie, que es crema a taula per poder menjar calent i no perdre cap aroma.




No vam prendre postres i el compte total amb aigua i una copa de vi va ser de poc més de 50 € que trobo un preu correcte per la qualitat que menges.
Com és un local petit, sense reserva és difícil trobar lloc però sempre tens l'opció de fer l'encàrrec per telèfon i passar a buscar-lo. Clar que allà has de pagar begudes i el compte puja més que menjar a casa però ara que tenen una instal·lació nova de climatització i la música ambiental és més actual, s'està molt bé!